PAUL GILBERT: LA HISTORIA DE UN GUITARRISTA QUE HIZO DE LA VELOCIDAD UN ARTE
Hay músicos que aprendieron a tocar un instrumento y hay otros que prácticamente decidieron llevarlo hasta sus límites. Paul Gilbert pertenece claramente al segundo grupo.
Nacido el 6 de noviembre de 1966 en Carbondale, Illinois, y criado principalmente en Pensilvania, Gilbert comenzó a relacionarse con la música desde muy chico. Sus primeras influencias no fueron solamente los guitarristas que después marcarían su carrera: en su casa sonaban The Beatles y otros artistas de los años 60 y 70, mientras que con el tiempo llegarían nombres como Led Zeppelin, KISS, Van Halen, Rush y Yes.
La guitarra apareció en su vida alrededor de los cinco años, aunque durante sus primeros años la relación con el instrumento fue bastante más de curiosidad que de disciplina. Cerca de los nueve años empezó a tomárselo mucho más en serio y comenzó a sacar canciones directamente de los discos, desarrollando una forma de aprender que terminaría siendo fundamental para su personalidad como músico.
EL PIBE QUE QUERÍA TOCAR COMO LOS GRANDES
Mientras otros chicos de su edad estaban descubriendo qué querían hacer de sus vidas, Gilbert ya estaba obsesionado con tocar.
Durante su adolescencia pasó por diferentes bandas locales y comenzó a hacerse notar por una técnica que, para alguien tan joven, resultaba directamente absurda. A los 15 años llegó incluso a enviar una grabación a Mike Varney, fundador de Shrapnel Records y responsable de una sección de Guitar Player dedicada a descubrir nuevos talentos.
La historia tiene un detalle que pinta bastante bien quién era Gilbert en aquel momento: el adolescente quería tener una oportunidad con la banda de Ozzy Osbourne, pero Varney inicialmente pensó que era demasiado joven. Después de escuchar la grabación, cambió de opinión y comenzó a seguir de cerca su evolución.
Gilbert terminó apareciendo en Guitar Player junto a otro joven guitarrista que también estaba empezando a llamar muchísimo la atención: Yngwie Malmsteen.
La velocidad ya era una de sus principales armas.
LOS ÁNGELES Y EL NACIMIENTO DE RACER X
En 1984, con apenas 17 años, Gilbert dejó Pensilvania y se mudó a Los Ángeles para estudiar en el Guitar Institute of Technology (GIT).
El cambio fue enorme. Pasó de ser un pibe que practicaba obsesivamente en su casa a meterse de lleno en una ciudad donde estaba explotando el movimiento del metal y donde había músicos buscando exactamente lo mismo que él: tocar cada vez más rápido, más fuerte y mejor.
Pero Gilbert no solamente fue alumno.
En 1985 comenzó a trabajar como instructor del GIT y, al mismo tiempo, empezó a construir la banda que terminaría convirtiéndose en uno de los nombres de culto del metal de los 80: Racer X.
La formación comenzó a tomar forma con Jeff Martin en voz, John Alderete en bajo y Harry Gschoesser en batería, mientras Gilbert se encargaba de las guitarras. Poco después se sumaría Bruce Bouillet, otro alumno de Gilbert, generando una dupla de guitarras que se convertiría en una de las características más reconocibles del grupo.
En 1986 apareció Street Lethal, el primer álbum de Racer X.
La banda no necesitó demasiado tiempo para hacerse notar en Los Ángeles. En una escena donde sobraban guitarristas virtuosos, Gilbert consiguió destacarse por una combinación particular: velocidad, precisión, melodía y una personalidad que hacía que sus canciones no fueran simplemente una competencia de quién tocaba más rápido.
Después llegaría Second Heat, en 1987, un disco que terminó de consolidar el nombre de Racer X entre los fanáticos del metal y de la guitarra.
Temas como “Scarified” y “Technical Difficulties” se transformarían con los años en auténticos clásicos para cualquier guitarrista que haya pasado horas intentando entender cómo demonios se podían tocar esas canciones.
EL SALTO A MR. BIG
Pero Gilbert todavía tenía mucho por delante.
En 1988, el bajista Billy Sheehan, que venía de tocar con David Lee Roth, comenzó a armar una nueva banda. El proyecto sumó a Eric Martin en voz, Pat Torpey en batería y finalmente a Paul Gilbert en guitarra.
Así nació Mr. Big.
La propuesta era diferente a Racer X. Acá Gilbert podía seguir demostrando toda su técnica, pero las canciones tenían otra búsqueda: hard rock, melodía, grandes coros y una conexión mucho más directa con el público.
El primer disco, Mr. Big, salió en 1989 y tuvo una recepción especialmente fuerte en Japón.
Pero el verdadero golpe llegaría en 1991 con Lean Into It.
El álbum convirtió a Mr. Big en una banda internacional y tuvo como gran protagonista a “To Be With You”, una balada que llegó al número uno del Billboard Hot 100.
Sí: el mismo tipo que había construido su reputación tocando a una velocidad infernal con Racer X terminó formando parte de una banda que consiguió un número uno mundial con una canción acústica.
Y ahí aparece una de las características más importantes de Gilbert: nunca fue solamente un guitarrista veloz.
También entendía las canciones.
Mr. Big siguió creciendo con discos como Bump Ahead y Hey Man, mientras la banda recorría escenarios de todo el mundo. Gilbert había pasado de tocar en clubes de Los Ángeles a compartir cartel con grandes nombres del rock y presentarse ante multitudes.
Pero después de varios años dentro del grupo, llegó el momento de cambiar de rumbo.
EL COMIENZO DE SU CARRERA SOLISTA
A mediados de los 90, Gilbert dejó Mr. Big para comenzar una nueva etapa.
En 1996 inició oficialmente su carrera como solista y al año siguiente publicó King of Clubs.
La salida significó mucho más que cambiar de banda. Gilbert empezó a utilizar su carrera solista como un laboratorio donde podía hacer prácticamente lo que quisiera.
Hard rock, blues, pop, música instrumental, elementos clásicos, jazz y diferentes experimentaciones comenzaron a convivir dentro de su discografía.
Y eso se convirtió en una constante.
Mientras muchos guitarristas virtuosos quedaban encerrados en la etiqueta de “shredder”, Gilbert siempre buscó que la técnica estuviera acompañada por canciones, humor, melodía y personalidad.
RACER X VUELVE A LA CARGA
Mientras desarrollaba su carrera solista, Gilbert también volvió a mirar hacia atrás.
En 1999, Racer X se reunió y comenzó una nueva etapa de la banda.
El regreso produjo material como Technical Difficulties, Superheroes y posteriormente otros lanzamientos que demostraron que la banda todavía tenía mucho para decir.
Y para los fanáticos japoneses, especialmente, Racer X mantuvo una relación particularmente fuerte.
Japón también sería un territorio fundamental durante toda la carrera de Gilbert, tanto con sus diferentes bandas como en su etapa solista.
UNA CARRERA SOLISTA SIN FRENOS
Los años siguientes encontraron a Gilbert completamente activo.
Mientras grababa discos solistas, también participaba en colaboraciones y proyectos especiales.
Compartió escenarios y estudios con músicos de enorme peso dentro del rock y el metal, participó en proyectos tributo junto a Mike Portnoy y formó parte de distintas experiencias musicales que le permitieron salir todavía más de los límites del hard rock.
Entre sus trabajos aparecen discos como Alligator Farm, Silence Followed by a Deafening Roar, Fuzz Universe, Vibrato, I Can Destroy, Behold Electric Guitar y Werewolves of Portland.
Su carrera también estuvo marcada por una faceta que muchas veces queda en segundo plano: la enseñanza.
Desde muy joven fue instructor en el Guitar Institute of Technology y continuó transmitiendo sus conocimientos a generaciones de guitarristas. Su influencia no pasó solamente por sus discos: también por todos aquellos músicos que aprendieron mirando sus videos, leyendo sus entrevistas o intentando copiar sus técnicas.
EL REGRESO A MR. BIG
En 2009 llegó otra sorpresa.
Mr. Big anunció su reunión con la formación clásica y Gilbert volvió a compartir escenario con Eric Martin, Billy Sheehan y Pat Torpey.
La reunión comenzó en Japón y tuvo una recepción enorme. La banda volvió a recorrer escenarios internacionales y en 2010 publicó What If..., seguido por nuevas giras.
Para muchos fanáticos fue la posibilidad de volver a ver juntos a los músicos responsables de algunos de los grandes momentos de la banda durante los 90.
La historia tendría todavía varios capítulos más.
Mr. Big continuó activo durante los años siguientes, pero la muerte de Pat Torpey en 2018 fue un golpe durísimo para la banda. Torpey había sido una pieza fundamental de su historia y, aunque Mr. Big continuó adelante con otros músicos, su ausencia quedó marcada para siempre.
Finalmente, la banda encaró una nueva etapa y una gira de despedida que tuvo su cierre en Japón.
Y justamente de ese momento nació el próximo capítulo de la historia de Paul Gilbert.
WROC: UNA NUEVA ETAPA
Después de la despedida de Mr. Big, Gilbert volvió a concentrarse en su carrera como solista.
Pero esta vez la inspiración apareció desde un lugar bastante inesperado.
Durante el regreso de la gira final de Mr. Big, Gilbert se encontró con las reglas de civilidad atribuidas a George Washington. El texto, escrito cuando Washington era adolescente, terminó convirtiéndose en el punto de partida conceptual de su nuevo álbum.
Así nació WROC (Washington’s Rules of Civility).
El disco, lanzado en 2026, representa otra transformación dentro de una carrera que ya tiene más de cuatro décadas.
La guitarra sigue siendo protagonista, claro. Sería imposible pensar un disco de Paul Gilbert sin ella. Pero WROC pone mucho énfasis en la melodía, la composición y la musicalidad.
Además, Gilbert volvió a trabajar con una dinámica muy cercana a la de una banda tocando junta. El álbum fue registrado en vivo durante cuatro días en Portland, Oregon, junto a Nick D’Virgilio, Doug Rappoport y Timmer Blakely.
Incluso vuelve a asumir el rol de cantante en parte del material, algo que suma otra dimensión a esta nueva etapa.
CUATRO DÉCADAS DESPUÉS, LA GUITARRA SIGUE ENCENDIDA
Lo interesante de la historia de Paul Gilbert es que sería muy fácil resumirla diciendo:
Racer X → Mr. Big → carrera solista → leyenda de la guitarra.
Pero se quedaría corto.
Porque Gilbert representa algo más que velocidad y técnica.
Es uno de esos músicos que entendieron que tocar bien no significa necesariamente tocar complicado. Que una canción puede tener un solo imposible y, al mismo tiempo, una melodía que cualquiera pueda recordar. Que se puede pasar del metal al blues, del hard rock a la música instrumental y de una guitarra eléctrica a una canción más accesible sin perder identidad.
Su influencia se siente en generaciones enteras de guitarristas que crecieron viendo sus videos, estudiando sus técnicas y tratando de descifrar sus canciones.
Y ahora, después de más de cuarenta años de carrera, Paul Gilbert vuelve a poner todo ese recorrido arriba de un escenario argentino.
PAUL GILBERT EN ARGENTINA
El 11 de septiembre de 2026, el escenario de El Teatrito recibirá a uno de los guitarristas más importantes de la historia del hard rock y el metal.
La noche tendrá como protagonista a WROC, pero también será una oportunidad para recorrer una carrera que pasó por Racer X, Mr. Big y una interminable lista de discos, proyectos y colaboraciones.
Para los que crecieron con Racer X.
Para los que descubrieron a Gilbert con Mr. Big.
Para los guitarristas que alguna vez intentaron sacar “Scarified” y terminaron preguntándose por qué se habían metido en semejante quilombo.
Y para cualquiera que quiera ver en vivo a un músico que lleva más de cuatro décadas buscando nuevas formas de hacer sonar una guitarra.
📍 El Teatrito — Sarmiento 1752, CABA
📅 11 de septiembre de 2026
🎟️ Entradas disponibles por Passline.
Porque después de más de 40 años, Paul Gilbert todavía tiene algo que demostrar.
Y probablemente sean sus dedos los que tengan que explicarlo.


Comentarios
Publicar un comentario