KHA – Las Ánimas le da el nombre al segundo disco de la banda




Un disco que no pide permiso
Las Ánimas es de esos discos que no se presentan: entran. El segundo trabajo de KHA llega con un pulso más firme, más oscuro y más decidido que todo lo anterior. No hay intención de agradar ni de suavizar bordes. Acá la banda expone lo que tiene, lo que le pesa y lo que la empuja, sin filtros.
Desde el primer tema queda claro que KHA eligió profundizar su identidad antes que correr detrás de etiquetas. El grunge sigue siendo una raíz evidente, pero el disco se mueve con libertad entre climas densos, momentos introspectivos y explosiones de ruido que funcionan como descarga emocional. Todo suena orgánico, real, tocado desde un lugar honesto.
Las guitarras son protagonistas, ásperas cuando tienen que serlo, pero también saben correrse para dejar respirar a las canciones. El bajo y la batería sostienen un pulso constante, casi hipnótico por momentos, dándole al disco una sensación de continuidad que invita a escucharlo de principio a fin. No hay relleno: cada tema tiene un motivo para estar.
En lo lírico, Las Ánimas se mete en terrenos incómodos. Hay introspección, conflicto interno, desgaste, bronca contenida y esa sensación tan urbana de estar siempre al límite. No hay frases armadas para quedar bien ni mensajes forzados: las letras acompañan el clima del disco y refuerzan esa idea de algo que se dice porque necesita ser dicho.
La voz juega un rol clave. No busca perfección ni prolijidad; transmite. A veces raspa, a veces aprieta, a veces se quiebra, pero siempre está al servicio de la canción. Esa crudeza vocal es uno de los grandes aciertos del disco: suma verdad y le da carácter.
Las Ánimas marca un crecimiento claro respecto al primer material. Se nota una banda más segura de lo que quiere hacer, con una búsqueda sonora más definida y una identidad que empieza a consolidarse dentro del under pesado nacional. No es un disco para escuchar de fondo: pide atención, volumen y contexto.
KHA entrega un segundo álbum intenso, frontal y sin concesiones, de esos que conectan más por lo que transmiten que por lo que intentan demostrar. Un paso firme, honesto y necesario dentro de una escena que todavía tiene mucho para decir.

Comentarios

Entradas populares