El Unholy Trinity en Flores: Deicide y Behemoth encendieron la noche

Martes 30 de septiembre de 2025. Teatro Flores, Ciudad de Buenos Aires.
El barrio se tiñó de negro cuando cientos de fanáticos del metal extremo coparon las inmediaciones del Teatro Flores para presenciar el esperado Unholy Trinity Tour, con la potencia de MatanS.A., Nidhogg, Deicide y Behemoth.

La apertura local: MatanS.A.

A las 18 en punto, y con el público todavía ingresando (varios demorados por problemas con la plataforma Passline y el sistema de QR), los locales MatanS.A. dieron inicio al ritual. Con un set corto pero directo, sorprendieron con su fuerza y solidez. Temas como “Vuelvo a saciar mi sed”, “¿Estás enterrada?”, “Los odio” y “Panik Attack” marcaron una apertura potente que dejó al público preparado para lo que vendría.
La incógnita polaca: Nidhogg

Luego llegó el turno de los polacos Nidhogg, una de las incógnitas de la noche. Su propuesta osciló entre un black metal crudo y un black’n’roll con bases thrasher. El setlist incluyó composiciones propias como “Narcissus”, “Transilvania” o “Sic Luceat Lux”, pero también un alto porcentaje de covers: dos de Wilczyca, uno de Kat y el cierre con nada menos que “Territory” de Sepultura, que desató la euforia del público latino. Visualmente prolijos y contundentes, dejaron buena impresión, aunque quedó la sensación de que podrían haber mostrado más material propio.

Deicide: la misa negra de Tampa

La primera gran cita de la noche llegó con Deicide. Sin máscaras ni maquillajes, solo con sus instrumentos y la inconfundible voz de Glen Benton, los de Tampa ofrecieron un show demoledor, cargado de clásicos. El público respondió con pogos, cánticos y cuernitos en alto durante un repertorio que incluyó himnos como “Once Upon the Cross”, “Sacrificial Suicide”, “Satan Spawn, the Caco-Daemon”, “Dead by Dawn” y “Homage for Satan”.
Con una performance ajustada y directa, dejaron en claro por qué son uno de los pilares del death metal mundial.
Behemoth: oscuridad y majestuosidad

Con el Teatro Flores colmado, las luces se apagaron y la atmósfera se volvió ritual. Behemoth desplegó un show visualmente impecable, con cambios de vestuario, maquillaje y un despliegue lumínico que acompañó cada nota.

El set arrancó con “The Shadow Elite” y continuó con clásicos como “Ora Pro Nobis Lucifer”, “Demigod”, “Conquer All” y “Blow Your Trumpets Gabriel”. Una de las sorpresas fue “The Shit ov God”, resistida por algunos en estudio pero que en vivo se transformó en un punto alto, coreada con fuerza por el público.
No faltaron joyas como “Bartzabel” (con Nergal luciendo un gorro papal), “Wolves ov Siberia”, “Christians to the Lions” y la monumental “Chant for Eschaton 2000”. Para el cierre, tras un breve amague de despedida, llegó el broche de oro: “O Father O Satan O Sun!”, que dejó a la audiencia extasiada.
Entre lo sublime y la polémica

El único punto discutido fue un momento en el que la voz principal pareció salir pregrabada, generando dudas sobre el uso de playback. Más allá de ese detalle, el conjunto polaco ofreció una actuación arrolladora, tanto musical como visualmente.

Conclusión

El Unholy Trinity Tour en Flores dejó una noche que los fanáticos difícilmente olvidarán: la contundencia local de MatanS.A., la curiosidad de Nidhogg, la misa negra de Deicide y la majestuosidad de Behemoth conformaron un ritual extremo con sonido impecable y una puesta visual impactante.

Para quienes aman este género, fue una experiencia que —como suele pasar con estos nombres— siempre deja con ganas de más.
Fotos de Facundo Di Salvo 
Crónica Fabián Ferrara 

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